Parásitos en el gato

CONTROL DE PARASITOS EN EL GATO

Al igual que como sucede con los perros, el cuidado y la higiene que se le realiza a nuestros gatos es de gran importancia. No debemos dejar de lado las vacunaciones y desparasitaciones correspondientes para prevenir virus y parásitos, y como consecuencia de todo esto, enfermedades.

Las enfermedades parasitarias, son producidas por distintas familias de parásitos que van desde agentes muy pequeños, solo observables a través del microscopio, hasta los visibles a simple vista. Existen los parásitos externos y los internos, los externos son lo que producen lesiones en la piel, pelos y uñas (también se incluye al conducto auditivo externo), los internos afectan los distintos órganos o sistemas del cuerpo por ejemplo, encontramos parásitos en: Sistema digestivo, Sistema cardiovascular, Sistema Respiratorio y en el Sistema Urinario.

La desparasitación sirve para eliminar del sistema digestivo o del pelaje de nuestro animal distintos tipos de parásitos o para evitar el ingreso de los mismos en su cuerpo. Éstos pueden complicar gravemente la salud de nuestra mascota. Además, algunos pueden contagiarse a otros animales, incluso a las personas.


A)   Parásitos internos

Parasitosis Intestinales

Las parasitosis intestinales del gato son las más frecuentemente encontradas en esta especie. Hay tres tipos principales: los redondos (Nematelmintos), los chatos (Platelmintos) y los microscópicos (Protozoarios). Cada especie tiene a su vez varias familias:

Redondos (nematelmintos): Áscaris, Ancylostoma, Uncinaria, Trichuris, Capillaria.

Chatos (platelmintos): Tenias, Dipilidium.

Protozoarios (microscópicos): Coccidios,  Giardias.

Como en general para las enfermedades parasitarias no existen vacunas, la prevención se hace en base a dos acciones particulares:

1- Detectar el parásito en el huésped (nuestro gato).

2- Evitar que el parásito llegue al huésped.

La detección del parásito se hace en base a la observación directa del parásito adulto, o a la búsqueda de los huevos por medio de análisis de materia fecal. El hecho de no encontrar parásitos adultos o huevos en la materia fecal no significa que el animal no los tenga. Los parásitos adultos rara vez aparecen en la materia fecal o en algún vómito, y hay fases en las que no eliminan huevos, entonces no se observan en el análisis.

Otro concepto muy importante es que en general cada familia de parásitos se trata con medicamentos específicos, que no son efectivos para tratar otras familias. Por lo tanto el manejo sanitario unido a la medicación específica es único para cada tipo de parásito. Cada parásito tiene su ciclo de vida particular y hay que conocerlo para hacer el correcto manejo sanitario.


B)   Síntomas y tratamientos

Algunos síntomas que se reconocen fácilmente son la fatiga, el decaimiento del animal, la tos, abdomen hinchado y falta de apetito, las diarreas y vómitos, que mayoritariamente son originados por estas lombrices, y también, como dijimos anteriormente, hay que estar atentos a las heces que pueden mostrar si existe infección por parásitos internos.

Tratamiento para desparasitar a un gato

Los parásitos afectan la salud del felino y existe el riesgo que puedan transmitir enfermedades a las personas de la casa, especialmente a los niños y a los ancianos.

La mejor forma de estar protegidos y cuidar de la salud de nuestro gato doméstico es seguir el calendario de desparasitación. Un gato no debería estar más de tres o cuatro meses sin esta protección sanitaria. Por ello, se recomienda desparasitar a los gatitos en la segunda o tercera semana de vida, ya que si la madre tenía parásitos es probable que se los haya traspasado a sus hijos a través de la placenta. A partir de los seis meses los gatos esta actividad debe realizarse cada tres meses.

Cuando aún es pequeño conviene desparasitarlo internamente y a partir de allí podemos proceder siguiendo el calendario veterinario. Hay que tener en cuenta que antes de una edad mínima determinada sería peligroso desparasitar porque los productos para gatos adultos en pastillas son tóxicos para ellos o la dosis demasiado alta, salvo la pasta antihelmíntica en dosis precisas.

Por lo general, la desparasitación de un gatito se hace en varios períodos, separados por semanas según lo que indique cada veterinario. Suele ser una pasta de un antihelmíntico que se administra por vía oral.

Los desparasitadores antihelmínticos para gatos cachorros son en tubo, pero a partir del año y medio de edad aproximadamente se da una pastilla, siempre y cuando el gato tenga un peso de más de 2Kg.

Cuando son adultos es preferible consultar al veterinario para aprender a utilizar correctamente los productos adecuados.

Al igual que en los perros, es muy importante no dejar de lado todo lo referido a la limpieza e higiene de la mascota y de los lugares que normalmente habita o transita.

 ¿Cómo se contagian los parásitos?

Los parásitos se contagian principalmente a través de cuatro vías:

Vía intrauterina: En esta vía las fases larvarias se activan por el proceso hormonal de la hembra gestante, las cuales comienzan una fase migrante y atraviesan el útero materno, infestando a los embriones. Así los cachorros nacen con una carga considerable de larvas y parásitos que en ocasiones les producirán la muerte.

– Durante el período de lactancia los cachorros reciben larvas a través de la leche de la gata. Cómo por ejemplo las ascárides.

Vía Oral: Al alimentarse con materia contaminada o cuando cazan y comen pájaros o ratones infectados.

Vía percutánea: Por penetración de larvas de parásitos a través de la piel del gato.

Al ingerir involuntariamente pulgas o restos de pulgas infectadas.


A)   Parásitos Externos

Los parásitos externos más comunes son las pulgas y, en el verano, también suelen aparecer las garrapatas. Éstas son menos frecuentes, pero en una zona rural o en una gran ciudad donde exista una plaga de estos parásitos hay que tener cuidado que la mascota no se contagie.

Los síntomas de que nuestro gato tiene pulgas son fácilmente reconocibles, ya que el gato se rasca insistentemente y en casos extremos hay caída de pelo y decaimiento, sobre todo si se trata de animales pequeños.

Si el felino tiene garrapatas no es bueno sacárselas, ya que éstas se agarran a su huésped con una especie de dientes que quedan en la piel. Si las arrancamos bruscamente les puede causar una infección. En este caso, el consejo es consultar con el Veterinario o en su defecto con farmacéutico sobre los productos adecuados para eliminarlas. Lo mejor en este y en el caso de las pulgas es aplicar algún producto específico, previa consulta del Veterinario pues existen productos muy tóxicos.

No se deben colocar collares antipulgas en gatos menores de 4 meses y nunca se debe usar productos para perros sobre gatos, ya que estos son muy susceptibles y pueden causar intoxicaciones graves.

Existen productos antipulgas que permanecen un par de meses activos, suelen ser bastante, pero muy efectivos. Consulte en una farmacia veterinaria o Pet Shop sobre las distintas alternativas que existen para combatir las pulgas.